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Domingo 01 de noviembre de 2009
Nacional

Adelgazantes causan males de mucho peso



Por Redacción de El país


Escuche el testimonio de un afectado

Fármacos químicos y a base de vegetales ponen en peligro a quienes desean bajar de peso. Los efectos secundarios van desde ansiedad, depresión, aumento del ritmo cardiaco e incluso la muerte. Invima alerta sobre medicamentos que no cumplen normas.

A finales de julio pasado, José Antonio escuchó por primera vez sobre la vacuna adelgazante. Sus propiedades lo maravillaron: perder 4 kilos en un mes con una simple vacuna y al mínimo costo. No lo dudó y buscó en los centros de estéticas de Cali quien le inyectara el producto milagroso.

¿Qué hace usted si pesa 120 kilos, mide 1,70 m, no puede amarrarse los cordones de los zapatos; en el centro comercial todo el mundo lo mira; a pesar de que hace años le mermó a las harinas y a las grasas su hijo le pide a gritos que quiere un papá flaco? Nada. Después de haberlo probado todo -pastillas, té, ejercicio, dietas -; decidió intentarlo de una manera más fácil y se inyectó.

José Antonio no escatimó y se internó por un par de horas en un centro estético. Allí, –dice- lo acostaron, le examinaron, lo pesaron, lo midieron y tras unos minutos le inyectaron la ‘vacuna antiobesidad’ de forma cutánea en la parte derecha del estómago. “Fue un dolor similar al que sientes cuando te sacan sangre”, recuerda.

Antes de que se parara de la camilla, los homeópatas le sugirieron que si quería que el medicamento fuera efectivo debía ponerse dos ‘vacunas’ en una semana y media máximo, una cada cuatro días. Este comerciante cumplió lo requerido: volvió a los cuatro días hasta cumplir el procedimiento. Por eso, pagó $450.000.

“Me dijeron que la vacuna lo que hacía era localizar la grasa en el abdomen y con los días expulsarla. Que si todo funcionaba bien podía perder entre 4 y 5 kilos al mes con las tres vacunas. Yo sólo esperaba al mes siguiente para inyectarme otras tres y así comenzar a bajar de peso. Era motivante”, recuerda.

Pero, a comienzos de septiembre se le alteró el metabolismo y comenzó a tener problemas renales. Tuvo que ir al médico por urgencias y le diagnosticaron afección en esos órganos vitales. Hoy tiene migraña constante, algo que nunca sintió en su vida, y le dijeron que la recuperación tardaría seis meses por lo menos. Para colmo de males, José Antonio no bajó un gramo. Ofuscado y desconcertado llamó al Invima.

Tras la denuncia de este caleño y otros ciudadanos, esa entidad, encargada de vigilar y controlar la venta de medicamentos en el país, advirtió el 28 de septiembre en un comunicado que “no hay productos con estas indicaciones que cuenten con registro sanitario”. Se refería a la vacuna.

Según el ente de vigilancia, “se recomienda al personal médico abstenerse de prescribir la ‘vacuna antiobesidad’ o ‘vacuna adelgazante’, y a la población en general no adquirir ni someterse a tratamientos con dichos productos, por considerarse fraudulentos y de alto riesgo para la salud”. El producto desapareció del mercado, pero algunos lo siguen aplicando.

Se buscan los autorizados

La Organización Mundial de la Salud, OMS, tiene actualmente sólo dos productos autorizados como adelgazantes: el Ortlist (conocido como Xenical) y la Sibutramina. Éste último, el 19 de enero pasado el Invima lo señaló como un “generador de efectos secundarios como ansiedad, depresión, aumento del ritmo cardiaco e insomnio”. Para este medicamento, exigió que sólo fuera suministrado por prescripción médica.

Los demás medicamentos que ofrezcan absorber calorías, quemar grasas, promuevan el descenso en la masa corporal o la eliminación de ácidos grasos no son aprobados por la OMS.

“Si no están aprobados son simplemente inventos, presentados como naturales, la mayoría diuréticos, pero que lo único que hacen es acelerar el metabolismo y el ritmo cardiaco. Tienen componentes antidrepresivos y su efecto es transitorio”, explica el médico endocrinólogo Édgar Nessim.

Es por eso que aparecen por temporadas medicamentos milagrosos para bajar de peso, como la ‘vacuna antiobesidad’, que salió a luz pública porque la ex reina del Valle Diana Salgado se aplicó, al parecer, en varias sesiones, sin mucho éxito.

“Todas las drogas que han salido al mercado en los últimos 30 años –que podían ser una decena por año- y tienen como propósito hacer perder peso han salido del mercado por las delicadas consecuencias que han generado”, dice Jorge Quiñónez, toxicólogo de la Secretaría de Salud municipal. Sin embargo, nada detiene el mercado de los productos adelgazantes. Se estima, según fuentes médicas, que en el mercado hay una veintena de productos alopáticos (medicamentos de laboratorio), mientras fuentes de homeópatas, aseguran tener cientos de productos fitoterapéuticos (medicamentos a base de vegetales) que cumplen con este fin: bajar de peso.

En cuanto a los medicamentos de laboratorio, asegura el médico estético Sergio Rada Rodríguez, que en el mercado hay fármacos de vía oral a base de guaraná, que no es más que cafeína comprimida, así como productos a base de sinefrina como la cápsula ‘ginger root’, ambos con el efecto de suprimir el apetito, pero no son para adelgazar.

“Son sólo fármacos de acción específica que aceleran el metabolismo y al acelerarlo, más una dieta establecida, obvio que se baja de peso, pero no hay nada novedoso porque no es una fórmula eterna. Hay también hormonas de crecimiento, anabólicos naturales que sirven para adelgazar, pero son contraproducentes”, dice Rada.

Si en el pasado lo usual era tratar la obesidad con pastillas de tipo anfetamínico, ahora se están produciendo pastillas para adelgazar que trabajan sobre el cerebro para suprimir el apetito, o sobre el intestino para inhibir la cantidad de grasa (y calorías) digerida. Sin embargo, según los toxicólogos consultados, pocas han tenido éxito.

Entre las que suprimen el apetito la marca más conocida es Meridiay (Sibutramina), y de las que inhiben la grasa, Xenical (Orlistat). Ambas son autorizadas por la OMS. Adipex, Bontril, Didrex y Tenuate no han sido aprobadas.

“Yo he usado pastillas para adelgazar, pero si no hay una rutina de ejercicios, una dieta, las drogas no sirven y pueden ser peligrosas”, comenta Amanda Pérez, una ama de casa.

Naturalmente naturales



La oferta de medicamentos fitoterapéuticos, a base de vegetales, que prometen ayudar a bajar de peso se multiplica cada día. El toxicólogo Quiñónez manifiesta que cada dos o tres años sale una planta ‘milagrosa’ para ello. El especialista recuerda dos semillas, especialmente, que inducían a la bulimia severa.

“La semilla de avellana era un vegetal que a largo plazo producía diarrea, se perdía peso, pero causaba una deshidratación incontrolable. Sólo un cuarto de avellana podía producir vómito y diarrea severa. Hace algunos años se conoció que se le suministraron a niños y terminaron muriendo de gastroenteritis”, asevera.

Quiñónez advierte sobre el enebro, otra semilla de raíz de árbol, altamente tóxica, que afecta los riñones y el hígado. “Hace un par de años conocí en Medellín el caso de cinco mujeres que murieron por ingerir este vegetal”, anota el especialista, cuya suegra, irónicamente, murió por tomar avellana.

Cáscara sagrada, té de boldo y verde, pastillas de alcachofa, raíz yung, chitosán, fasolina, fucus, son sólo algunos vegetales populares que venden en tiendas naturistas o plazas de mercado para adelgazar.

Nancy Cundumí Corrales, del proceso de medicamentos de la Unidad Ejecutora de Saneamiento Ambiental del Valle, UES, sostiene que en los últimos tres años han sido cerrado 29 establecimientos, entre droguerías y tiendas naturistas. Estas últimas, al parecer, con mayores problemas de normatividad y de registros sanitarios. En el momento hay 40 locales notificados de cierre temporal. La Secretaría de Salud municipal, a través de la oficina de Salud Ambiental, en reciente operativo decomisó 3.000 productos falsos, entre ellos, varios adelgazantes.

“Lo que más encontramos son medicamentos fraudulentos en los productos naturales, muchos de los cuales provienen de contrabando de Ecuador, Bolivia y Perú. Todo medicamento tiene efectos secundarios, y muchas personas creen falsamente, que estos tienen propiedades milagrosas”, dice Cundumí.

Ismael Ochoa, presidente de Asonatura, asociación que agrupa a las tiendas naturistas del país, asegura que “en el país hay unas 7.000 tiendas naturistas” y según el Ministerio de la Protección Social, unas 1.000 se estiman son ilegales por no cumplir la normatividad en el funcionamiento y en los productos fitoterapéuticos. A comienzos de febrero de este año se expidió una resolución (la 126) que establecía condiciones para la apertura de este tipo de establecimientos.

Efectos secundarios

Pero son los efectos secundarios que causan algunos productos los que tiene en aprietos a laboratorios y tiendas naturistas. La nutricionista Sandra Alfaro dice que el 80% de sus pacientes quieren métodos mágicos para bajar de peso y han acudido a productos dudosos generando daños irreparables.

“Lo que más he notado en mis pacientes luego de que toman medicamentos no aptos es que terminan sufriendo del colon y del intestino. Conozco casos graves como la afectación de tiroides y la alteración del metabolismo, así como aumento considerable del ritmo cardiaco”, asegura la nutricionista.

Sobre métodos quirúrgicos como el ‘slim gástrico’ o el ‘baypass’, Alfaro previene que son prácticas que pueden servir si los pacientes –por su extrema obesidad- son educados en los hábitos de alimentación. De lo contratio tendrán problemas gástricos a futuro o volverán a ser obesos.

Entre tanto, el endocrinólogo Nessim, asegura que “los productos no ortodoxos afectan los nervios, la frecuencia cardiaca, producen exceso de sudación y ansiedad, afectan el hígado, el riñón y producen afecciones alérgicas a largo plazo”.

Algunos médicos concuerdan en que estos inhibidores de apetito, principalmente, generan efectos secundarios como dolor de cabeza, estreñimiento, migraña y gastrititis. Y recomiendan que embarazadas, personas hipertensas, con fallas renales, alteraciones hepáticas o menores y personas de tercera edad no los ingieran.

El médico Rada se sorprende de que hoy en día pacientes le pregunten “si una vacuna es natural cuando hay que saber que son fármacos procesados. Hay que educarse primero”.

El toxicólogo Quiñónez recomienda conservar la figura en su estado natural y plantea un compromiso de actividad física en la rutina diaria, así como una dieta balanceada que permita un mejor desempeño en la vida y no “matarse” con sustancias desconocidas.

“Qué mejor que tener un cuerpo natural. Acuérdese: la Venus de Milo era gorda, y era feliz”.

Lo que se debe saber

  • Producto Alopático: Son drogas utilizadas a base de productos en dosis ponderables y que producen en el hombre sano otros efectos a los que se manifiestan con la dolencia.

  • Producto Fitoterapéutico: Es el producto medicinal empacado y etiquetado, cuyas sustancias activas provienen de material de la planta medicinal en estado bruto con fines terapéuticos.

  • Producto Homeopático: Es el preparado farmacéutico obtenido por técnicas homeopáticas, conforme a las reglas descritas en las farmacopeas oficiales aceptadas en el país, con el objeto de prevenir la enfermedad, aliviar y curar.

    “Sufrí el único desmayo de mi vida”

    “Conocí esta droga por un amigo que me la recomendó en la universidad. Me dijo que no tendría ansiedad de comer pero me advirtió sobre posibles efectos secundarios que ésta podría generar. Para estar seguro de lo que enfrentaría averigüé en Internet las consecuencias de ingerir estas pastillas y a pesar de que era consciente del riesgo me las tomé para adelgazar rápidamente.

    “Las primeras tres noches que tomé las pastillas no pude dormir nada. Me la pasé literalmente en vela y sumido en un estado depresivo total. Hay que aclarar que no todos los organismos reaccionan igual, algunos de pronto no presentarán estos síntomas, pero yo me sentía débil por no dormir, triste y no me daba hambre.

    “Compré la dosis más fuerte, 15 mg. Todas las mañanas antes de salir para la universidad me tomaba una pastillita. Si bien me sentía agotado y enfermo, bajaba cuatro kilos semanales. En ese momento había terminado con mi novia y pasé en un mes de pesar casi 100 kilos a 82.

    Recuerdo que mis manos permanecían frías, heladas. Mi metabolismo se había acelerado y así comiera seguía bajando de peso. Sufría constantes taquicardias y vivía peleando con todo el mundo. Sudaba frío y lo peor, las depresiones eran muy fuertes, pero creo que lo más grave es la adicción que eso genera, pues uno llega a sentir que si deja esas pastillas va a explotar.

    “Suspendí las pastillas un tiempo después de bajar lo deseado, pero pasó el tiempo, subí unos kilitos y las retomé. No era nada grave porque la verdad que, inclusive, los necesitaba. Pero en ese afán de querer lucir bien, o en lo que es ‘bien’ para un imaginario que puede distorsionarse, no me alimenté adecuadamente debido a la falta de hambre que las pastillas me generaban. Inclusive sufrí el único desmayo que he tenido en mi vida, todo por no comer e intentar así hacer ejercicio.

    “De todos modos creo que lo malo no son las pastillas como tal sino el uso que se les dé. Si yo hubiese utilizado este peligroso medicamento no para dejar de comer sino para controlar la ansiedad, con ayuda médica, todo habría sido distinto. Pero por $2.700 pesos conseguía diez de estas pastillas de una reconocida marca de genéricos y yo, equivocado y guiado por una vanidad extrema, fui mi propio médico.

    “Lo peor de todo fue que induje a mucha gente a estas pastillas: muchas personas al ver los rápidos resultados, se engancharon a esta droga, eso sí, advertidas de lo que les podía pasar y bajo su total responsabilidad, pero la vanidad les pudo”.

    *Testimonio de joven universitario.

    “Productos deben tener registro sanitario”

    Martha Rodríguez, subdirectora de Medicamentos y Productos Biológicos del Invima, habló sobre los adelgazantes. “Todo tiene que tener control”.

    ¿Cuál es el control que viene ejerciendo el Invima sobre estos productos antiobesidad?

    El Invima atiende denuncias y programa visitas de vigilancia y control sanitario a los establecimientos titulares, fabricantes y comercializadores de los productos. Se aplican medidas sanitarias de seguridad a productos que no cuenten con registro sanitario o que no cumplan con la normatividad sanitaria. Luego se abre el respectivo proceso sancionatorio.

    ¿Qué clase de medicamento es la Sibutramina, homologada por la Organización Mundial de la Salud para el tema de adelgazamiento?

    La Sibutramina es un medicamento coadyuvante en el manejo de la obesidad, cuando sólo con los procedimientos convencionales (dieta y ejercicio) no se ha conseguido una respuesta terapéutica. Este medicamento cuenta con registro sanitario Invima y debe ser administrado bajo prescripción médica, lo cual implica un seguimiento profesional.

    ¿Cuál es la posición del Invima frente a los medicamentos fitoterapéuticos?

    La normatividad señala que estos productos no deben presentarse en formas farmacéuticas que requieran administración inyectable u oftálmica. Las presentaciones autorizadas son tabletas, cápsulas, grageas, jarabes, elixires, entre otros. La condición de venta (venta con fórmula médica o venta sin fórmula médica) implica que los productos fitoterapéuticos a los cuales se les haya establecido en su registro sanitario “venta con fórmula médica”, sólo deberán adquirirse bajo este mecanismo y, por tanto, en los establecimientos farmacéuticos sólo deben entregarse verificando que efectivamente fueron formulados.

    Consejos

    -No se automedique ni acepte tomar sustancias recomendadas por amigos o familiares.

    -Tome medicamentos sólo prescritos por médicos especializados en el tema.

    -Plantee un compromiso de actividad física en la rutina diaria.

    -Aliméntese bien y procure tener una alimentación balanceada, con frutas y verduras.

    -Las dietas deben ser resultado de estudios de nutricionistas y no de cualquier persona.

    -Dude de las sustancias médicas y fitoterapéuticas que no tengan registro sanitario.

    Algunos medicamentos de laboratorio y naturales con efectos secundarios, según Invima y toxicólogos

  • Sibutramina: Medicamento alopático

    Tipo: inhibidor del apetito.

    Presentación: pasta

    Venta: fórmula médica

    Efectos secundarios: Según Invima: “Ansiedad, depresión, afecciones hepáticas y renales, dolor de cabeza, insomnio, estreñimiento, migraña y gastritis”.

  • Vacuna adelgazante Medicamento alopático

    Tipo: disminución de grasa corporal.

    Presentación: ampolleta

    Venta: libre

    Efectos secundarios: según Invima: “Alteración del metabolismo. No cuenta con registro sanitario. Producto fraudulento”.

  • Avellana y enebro Medicamentos fitoterapéuticos

    Tipo: purgantes

    Presentación: semilla natural

    Venta: libre

    Efectos secundarios: según toxicólogos: “Diarrea, fiebre e insufiencia cardiaca. Inflamación en los riñones”.

  • Pastilla gris Medicamentos alopático

    Tipo: diurético

    Presentación: pasta

    Venta: libre

    Efectos secundarios: según toxicólogos: “Anorexia, bulimia, desnutrición y deshidratación. Se aprovechan sus propiedades atenuadoras del hambre, y deben tolerarse sus efectos tóxicos”.

    Denuncie

    www.invima.gov.co, correo electrónico Teléfonos 294-8700 Extensión 3917 en Bogotá.




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