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Sábado 15 de enero de 2005
Crisis diplomática
Venezuela ‘congeló’ todo tipo de relaciones con Colombia



El presidente Hugo Chávez insistió en que el Gobierno de Colombia debe disculparse públicamente por lo que considera una violación de la soberanía de su país.
AFP / El Pais
“He ordenado paralizar todo acuerdo y todo negocio con Colombia, hasta que sea reivindicada la soberanía violada de Venezuela”, dijo Chávez. El embajador venezolano en Bogotá sólo volverá cuando el Gobierno colombiano expida una rectificación pública de su versión del caso Granda. Escuche el comunicado de la Casa de Nariño

En lo que ha sido considerada la más grave crisis diplomática entre Colombia y Venezuela en los últimos 20 años, el gobierno del presidente Hugo Chávez Frías decidió retirar temporalmente a su Embajador en Bogotá y paralizar los acuerdos comerciales entre las dos naciones.

La medida, según señaló ayer el Mandatario venezolano en un acalorado discurso ante la Asamblea Nacional de su país, es la respuesta al operativo que culminó en Cúcuta con la captura del guerrillero de las Farc Rodrigo Granda, y que se habría iniciado días atrás con un supuesto secuestro en las calles de Caracas.

“Yo, con mucho dolor he retirado al Embajador venezolano en Bogotá. Y no regresará mientras el Gobierno de Colombia no ofrezca disculpas y rectifique acerca de lo que ha hecho”, sostuvo Chávez.

Y agregó: “He ordenado paralizar todo acuerdo y todo negocio con Colombia. Se paraliza el Gasoducto Transcaribeño, lamentablemente, pero hasta que no sea reivindicada la soberanía violada de Venezuela yo me veo obligado a tomar estas decisiones”.

El anuncio de Chávez provocó una reunión de emergencia entre el presidente Álvaro Uribe y su equipo de Relaciones Exteriores y fue considerado en Bogotá como una ‘ruptura’ de facto en las relaciones entre los dos países, harto afectadas en los últimos cinco años por las denuncias acerca de presencia de cabecillas y fuerzas guerrilleras colombianas en territorio venezolano.

Además, sorprendió al establecimiento colombiano, que no esperaba nada diferente a una nota de protesta por la que Venezuela considera como una violación a su soberanía territorial.

Las palabras del Jefe de Estado, sin embargo, fueron mucho más allá: “No puede ser. Es injustificable desde todo punto de vista que funcionarios, altos funcionarios del Estado colombiano, y del Gobierno colombiano, estén instigando a funcionarios venezolanos al delito. Estén sobornando funcionarios venezolanos, estén comprando militares venezolanos que traicionan a su patria y serán castigados con todo el peso de la ley”, sostuvo.

La mayor preocupación corre por cuenta de los exportadores colombianos, que el año pasado hicieron negocios con Venezuela por más de US$2.500 millones, afianzando al vecino mercado como el segundo más importante para el país, después de los Estados Unidos.

A pesar de las diferencias que mantienen con el gobierno del presidente Álvaro Uribe Vélez, los ex presidentes Andrés Pastrana y Ernesto Samper Pizano ofrecieron su respaldo al Mandatario en ejercicio y le pidieron convocar de urgencia a la Comisión Asesora de Relaciones Exteriores, en la que tienen asiento.

“Fue una decisión precipitada de parte del Gobierno venezolano. Lo obvio en este caso hubiera sido una conversación entre los dos presidentes y la asignación de un organismo que conjuntamente estudiara cuáles fueros los términos en los cuales se produjo la captura y la entrega del señor Granda en Cúcuta”, dijo Samper.

Pastrana, por su lado, se comunicó telefónicamente con Uribe y puso a su disposición sus buenos oficios, con el fin de superar la crisis diplomática.

En el mismo sentido, parlamentarios de la oposición como Antonio Navarro y Gustavo Petro se declararon desconcertados con la posición de Chávez y pidieron buscar una solución que no resquebraje las relaciones entre dos países hermanos (ver reacciones y notas anexas).

A través de su página en la internet, las Farc increparon duramente a Chávez por haber permitido la captura de Granda y lo instaron a aclarar si había autorizado el operativo.
Navarro pidió que Chávez explique por qué hay guerrilleros colombianos que andan libremente por su país, mientras Petro dijo que la reacción del Mandatario venezolano fue “exagerada”.

CRISIS ANUNCIADA. Las duras palabras del Presidente fueron el corolario de una cada vez más extrema posición de Venezuela frente al caso del ‘canciller’ de las Farc.

De las vagas referencias a un “posible secuestro en Caracas”, formuladas por el ministro del Interior, Jesse Chacón, hace quince días, se pasó esta semana a una incendiaria acusación por parte del vicepresidente José Vicente Rangel, quien comparó al Gobierno de Colombia con las dictaduras del Cono Sur de mediados de los 70.

Rangel dijo que la captura de Granda parecía una reedición del ‘Plan Cóndor’ —el mismo que tiene ante la justicia al dictador chileno Augusto Pinochet-y acusó al presidente Álvaro Uribe de aplicar “la ley de la selva” en la región.

Pero a pesar de las acusaciones venezolanas contra Colombia, las autoridades nacionales insisten en que en la detención de Granda no hubo acción encubierta de agentes colombianos en el vecino país.

En ese sentido, el director de la Policía Nacional, general Jorge Daniel Castro, explicó que el capitán de la Policía Francisco Antonio Rojas Bejarano sí estuvo en Venezuela, pero no para dirigir la operación de captura de Rodrigo Granda, sino para asesorar a las autoridades de ese país en un caso de secuestro.

De esta manera desmintió la versión entregada por el ministro Jesse Chacón, quien vinculó al oficial del Gaula con la supuesta captura ilegal de Granda.

Según el Director de la Policía, la fotografía que exhibió Chacón “fue tomada el 24 de septiembre, y en ella aparece el capitán (Rojas) junto con el comandante del grupo antisecuestro de Venezuela, porque el uniformado viajó para participar en la operación de rescate de la ciudadana Ana Alicia Rojas”.

El general Castro agregó que al mismo operativo asistieron otros tres policías colombianos, en cumplimiento del convenio que existe entre los dos países para luchar contra el terrorismo, lo que permitió desvertebrar una banda de secuestradores conformadas por venezolanos y colombianos.

En sus propias palabras

“Yo, con mucho dolor he retirado al Embajador venezolano en Bogotá. Y no regresará mientras el Gobierno de Colombia no ofrezca disculpas y rectifique acerca de lo que ha hecho. “He ordenado paralizar todo acuerdo y todo negocio con Colombia. Se paraliza el Gasoducto Transcaribeño, lamentablemente, pero hasta que no sea reinvindicada la soberanía violada de Venezuela, yo me veo obligado a tomar estas decisiones. Nada ni nadie me hará salir de esta posición, porque represento la dignidad del pueblo de Venezuela. “No puede ser, es injustificable desde todo punto de vista, que funcionarios, altos funcionarios del Estado colombiano, y del Gobierno colombiano, estén instigando a funcionarios venezolanos al delito. Estén sobornando a funcionarios venezolanos, estén comprando a militares venezolanos que traicionan a su patria y serán castigados con todo el peso de la ley. “Y seremos implacables con este pequeño grupo de venezolanos que no merecen llevar el uniforme de las Fuerzas Armadas de Simón Bolívar. Por cobrar una recompensa llegaron a cometer un delito. Ahora que desde el Gobierno de Colombia se esté instigando el delito, eso es algo muy grave. Les comentaba yo a algunos presidentes latinoamericanos por teléfono, en las últimas horas, (que) ese tema hay que debatirlo. Supónganse (sic) ustedes que yo decidiera —no lo voy a hacer por su puesto, sería irrespetuoso, para mí es sagrada la soberanía de Colombia y la de cualquier país del mundo— que yo organizara un comando y diera una recompensa para traernos a Pedro Carmona”. Hugo Chávez,

Presidente de Venezuela.

Cronología

2004

13 de diciembre: es capturado en Caracas Rodrigo Granda, alias ‘Ricardo González’.

15 de diciembre: el director de la Policía Nacional, Jorge Daniel Castro, anuncia la aprehensión de Granda, en la ciudad de Cúcuta.

16 de diciembre: fuentes de la Policía de Cúcuta señalan que el llamado ‘canciller’ de las Farc fue capturado en un hotel de la ciudad.

17 de diciembre: un vocero de la misma institución desmiente esta versión y asegura que Granda fue detenido en una calle de la capital de Norte de Santander.

2005

3 de enero: a través de un comunicado, las Farc aseguran que el líder guerrillero fue “secuestrado” en la capital venezolana y le pide al gobierno de Hugo Chávez abrir una investigación al respecto.

5 de enero: el Gobierno de Venezuela, a través del ministro del Interior, Jesse Chacón, asegura que su país no ha participado en dicha captura, pero que la detención del guerrillero coincide con el secuestro de una persona en Caracas.

5 de enero: el ministro de Defensa, Jorge Alberto Uribe, reitera que la captura fue realizada por efectivos colombianos en forma exclusiva y en territorio nacional.

6 de enero: el presidente Álvaro Uribe respalda la versión entregada por las

autoridades colombianas y descalifica los reclamos de las Farc.

9 de enero: el Presidente venezolano asegura que la Policía colombiana le miente al Gobierno sobre la forma cómo se produjo la detención.

12 de enero: el Ministro de Defensa colombiano reconoce que se pagó una recompensa por la captura de Granda. Reitera que la Policía colombiana recibió al guerrillero en Cúcuta y no se vulneró en ningún momento la soberanía venezolana.

13 de enero: el director de la Policía de Colombia, general Jorge Daniel Castro, insiste en que no hubo violación de la soberanía de Venezuela y afirmó que no hubo participación de funcionarios del Estado en el operativo de captura de Granda, en Caracas.

13 de enero: el Gobierno de Venezuela llama a consultas al embajador de su país en Colombia, Carlos Rodolfo Santiago.

Otras crisis

Comienzos de los 80: estuvo a punto de firmarse la llamada Hipótesis de Caraballeda que pareció ser la solución definitiva a la disputa territorial por el Golfo de Venezuela. En Colombia fue bien recibido el acuerdo, pero Venezuela no lo aceptó.

1987: una fragata colombiana es sorprendida por un barco de guerra de Venezuela en aguas no delimitadas, lo que ocasiona el incidente diplomático más grave en las relaciones de alrededor de más de un siglo de ambas naciones.

1989: se abre un período en las relaciones colombo-venezolanas de cooperación y entendimiento, con novedosos mecanismos de interlocución y negociación, a partir de la Declaración de Ureña y del Acta de San Pedro Alejandrino.


Otras Notas

  “Colombia no ha violado la soberanía de Venezuela”

  Temor por comercio binacional

   FORO - LEA LAS OPINIONES

1998: el presidente Hugo Chávez anuncia su neutralidad frente al conflicto colombiano, su disposición a reunirse con las Farc y se niega a declararlas una organización terrorista. Sus declaraciones provocan un roce diplomático entre las dos naciones.

Mayo de 1999: El Gobierno colombiano anuncia que denunciará a Venezuela ante el Tribunal Andino de Justicia por violar las normas del Acuerdo de Cartagena con el cierre de sus fronteras al ingreso de productos colombianos y el paso de camiones de carga.

Noviembre de 2000: las relaciones bilaterales se agrietan cuando el Gobierno venezolano le dio un trato muy especial, casi diplomático, a Olga Marín, una guerrillera de las Farc que acudió a Caracas a un encuentro del capítulo venezolano del Parlamento Andino. Venezuela llamó a consultas a su embajador en Colombia, Roy Chaderton.

Abril de 2002: un golpe de Estado depone momentáneamente al presidente Hugo Chávez Frías. El poder es asumido por el empresario Pedro Carmona Estanga, quien finalmente no puede mantenerse en el cargo, ante el apoyo que las unidades más importantes del Ejército de Venezuela y amplios sectores populares le brindan a Chávez. Las relaciones con Colombia se ven deterioradas ante las manifestaciones de complacencia que, por la temporal caída de Chávez, hicieran altos funcionarios del gobierno de Andrés Pastrana, que sin embargo fueron rectificados por el Presidente y su canciller, Guillermo Fernández de Soto.

Mayo 2002: un nuevo roce entre los dos países genera el anuncio del Gobierno colombiano de concederle asilo político al empresario golpista Pedro Carmona. El incidente se resuelve sin mayores consecuencias.

Marzo de 2003: Venezuela protesta formalmente ante Colombia por un comunicado del Ejército Nacional en el que se afirmó que al menos 21 guerrilleros y 17 militares murieron en combates en Colombia, después que subversivos entraron

desde Venezuela para atacar una patrulla y regresaron al territorio de ese país para guarecerse.

Abril 2003: Los choques diplomáticos continúan por las declaraciones del vicepresidente José Vicente Rangel sobre supuestos nexos entre autoridades colombianas y paramilitares.



 

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