Google
Sábado 02 de diciembre de 2006
Tendencia
Reggaeton tiene más gasolina




“Todo empezó un día cualquiera, cuando vivía en la finca de mi abuelo y mi abuela. Salí a jugar con los animalitos, había vaca, marrano, conejo y pollito (...)

Luego pregunté qué había pasado y toda mi familia con el rostro agachado.
Mis abuelitos me lo confirmaron, pues noté que seguía acostado. Se acercaron llorando, diciendo que me amaban y cuando fui a mirar, un piecito me faltaba...”

No se trata de un poema. Ni siquiera de una campaña contra las minas anti persona.

Cuesta trabajo creer que es la letra de una de las canciones de reggaetón más pedidas, por estos días en Rumba Stéreo, emisora que promueve el ‘sandungueo’ las 24 horas del día.

Su intérprete tampoco es un Daddy Yankee, un Don Omar, un Rakim & Ken-Y o alguno de esos ‘caballos’ –como se les dice a los duros en este género– que llenan estadios y venden miles de discos en el mundo.

Las estrofas de ‘No queremos minas’ salen de los labios de ‘Stward’, un pequeño del barrio El Vallado, de Cali, que saca pecho al contar que de los 5 años que tiene, tres los ha pasado ‘perreando’.

Su tío Jerson, con quien conforma el dúo ‘Yerson & Stward’, ha sido su padrino artístico. “Alguna vez, estando en concierto, cuando el niño apenas tenía 2 años, hizo pataleta porque no lo dejaron subir a la tarima a cantar; pero cuando descubrí esa habilidad que él tenía no dudé que sería artista. Hoy es más reconocido que yo”. Lo dice convencido de que este ‘baby’ tiene futuro. No en vano, es el intérprete de reggaeton más joven del mundo, con un álbum a cuestas, Mi Tetero.

El de ‘Yerson & Stward’ es uno de los 120 grupos reggaetoneros que han impuesto su ‘flow’ (estilo) en Cali. Los mismos que han conseguido sacar al mercado más de 250 producciones discográficas y que lograron moverle el piso al símbolo musical de la ciudad, la salsa.

Que lo diga Luis Alberto Sevillano, creador del Festival de Salsa y Reggaeton, que tiene bailando a las 22 comunas caleñas. “Por cada grupo de salsa que nace en la ciudad, nacen tres de reggaeton”, dice.

Por eso, para Rafael Martínez, empresario de conciertos, aquellos que se aventuraron a decir que este ritmo de movimientos sensuales –para algunos groseros– sería una moda pasajera se equivocaron.

Los inicios del género

El reggaeton nació hace quince años cuando los chicos de barrios pobres de Puerto Rico comenzaron a grabar temas de protesta social en casetes que eran decomisados por la Policía.

Tego Calderón, Don Omar y Daddy Yankee se consideran los padres del género.

El reggaeton es una mezcla de tres corrientes musicales: reggae, hip hop y rap.

En un comienzo los puristas del rap se resistieron a este género por considerarlo una música desordenada. Hoy día, las incursiones de los raperos en el reggaeton son frecuentes.

“El reggaeton se quedó y ahora está pidiendo más gasolina. La prueba es que un niño de 5 años quiere perpetuar un género que lleva más de una década. Y no sólo eso, es sangre nueva que está innovando en las letras que hoy no sólo le cantan al sexo”.

Carlos Holmes Mondragón, director de Rumba Stéreo, también lo cree así. “De un reggaeton de protesta, como lo fue en sus inicios, se pasó a uno netamente sexual; ahora estamos en la etapa del reggaeton romántico y también de uno más social; si no estuviera creciendo como género musical nos hubiéramos quedado en ‘Felina’, el primer tema de su tipo que sonó en el país”, dice.

Así lo confirma Harold Sánchez, Dj de la emisora Los 40 Principales, de Caracol, quien reconoce que la programación de esta estación radial cambió por cuenta de la fuerza que tomó el reggaeton en Colombia.

Hoy, cada hora, se pasan unas catorce canciones de este tipo y se han programado franjas especiales en las que el ritmo erótico e irreverente que hoy veneran los más jóvenes en América Latina es rey.

Ese cambio en las letras también lo reconoce Leonard Ramírez, quien se da a conocer como ‘GL’ en el grupo caleño de reggaeton ‘Element black’, que ha logrado mostrar su música en Estados Unidos, Venezuela, Ecuador y España.

“Ya no se trata únicamente de cantar que las mujeres están sueltas como gabete (dispuestas a tener sexo). Nuestras canciones hablan del amor, de la vida, del baile; hablan de nuestra realidad, pero sin perder esa sensualidad que caracteriza a este ritmo”, asegura este ingeniero de sistemas de 23 años.

‘un millón de copias vendidas...’ Los pasos de gigante que ha dado este ritmo, nacido en los barrios marginales de Puerto Rico, también lo constatan las ventas de las tiendas discográficas caleñas.

Mientras en un día se venden hasta 20 discos de reggaeton, los de salsa no pasan de cinco, dice Marco Fidel González, administrador de Casa Musical Alcibiades Bedoya, de Unicentro.

“Es comprensible, el género está creciendo tanto que no pasan más de seis meses antes de que salga un álbum nuevo de reggaeton”, asegura Martínez.
‘lo que pasó, pasó...’. Para Luis Alberto Sevillano la preparación musical también le ha sabido coger el paso a este ritmo latino.

“Muchos de los que ahora cantan reggaeton han migrado desde otros géneros como la salsa, el rap y el ‘hip hop’, tienen el oído más preparado, más melódico. Ya no lo cantan aquellos que compran las pistas hechas y simplemente le colocan una letra que se acomode.

Eso deja sin piso la crítica de muchos acerca de que estos intérpretes no saben nada de música”, sostiene este joven de 28 años, asesor de la Secretaría de Cultura de Cali.

El dato clave
A pesar de que varios cantantes de reggaeton le han bajado el tono a los temas de sexo, algunos álbumes aún traen la advertencia de que contiene ‘material para adultos’.
De hecho, ser un reggaetonero de peso, es decir, un ‘congry’, tiene su precio en la capital del Valle. El Dj ‘Fénix Waira’, por ejemplo, no teme decir que está dentro del grupo de los careros. “Mi trabajo, es bueno, vale plata”.

Para grabar un sencillo las opciones pasan por un Dj que cobra $20.000 por grabar un tema no muy elaborado, algo artesanal, hasta los $300.000 si se quiere un sonido profesional, más limpio.

Es que a falta de sellos discográficos grandes que apoyen los nuevos talentos, en Cali se han creado más de 20 estudios ‘artesanales’, montados en las casas de los mismos Dj, donde se graban sencillos que quedan listos para ser promocionados en las emisoras.

‘pa’ que se lo gocen’. Para Carlos Holmes Mondragón la evolución de este género musical también se nota en que la forma como ha logrado conquistar, por igual, todos los estratos sociales.

“Lo único que hace diferente a una fiesta de muchachos en Aguablanca de una del Oeste es el nivel de vida de los invitados, la música es la misma: puro ‘perreo’, puro reggaeton”.

Juan Felipe Cuevas, ejecutivo de 27 años de la compañía de corredores de seguros Delima Marsh, fue uno de los que nunca comió cuento de que éste era un género exclusivo para clases populares.

Mientras en el día su ‘pinta’ no perdona las camisas de manga larga y la corbata, cuando se presenta con su grupo La Alianza 2233, creado hace un par de años, nada tiene que envidiarle a Tego Calderón. En ese momento es Stygma.

Cuenta que llegó al reggaeton seducido por el rap y el ‘hip hop’, primos hermanos de este género, que aprendió en sus viajes de adolescencia por Estados Unidos.

Y aunque reconoce que las condiciones en Cali son difíciles para vivir de la música, sueña con aplicar sus conocimientos financieros para crear una industria fuerte de este género.

Junto a sus cuatro ‘perros’ (amigos y compañeros de grupo) grabó un disco que esta semana saldrá al mercado y que espera retribuya el esfuerzo de varios meses de trabajo y, de paso, el económico, pues la grabación les costó cerca de seis millones de pesos.

Reggaetón pa’ rato. La fiebre del ‘perreo’ seguirá. “Los jóvenes no pueden estar más conectados. Dieron con un ritmo que habla de lo que ellos quieren hablar, que se baila como a ellos les gusta, que los interpreta en lo que a ellos les pasa”, dice Martínez.

El empresario saca a relucir como ejemplo la canción ‘My Space’, de Don Omar junto a Wisin & Yandel, en el que hablan acerca del sitio de internet My Space, donde se publican fotos y datos de las personas.

“En una parte de la canción dice: ‘Ya no sé de ella ni por My Space, no deja ni un mensaje de texto, ya no responde ni el celular’, lo cual demuestra la creatividad de los artistas reggaetoneros para involucrase con los pelados”, agrega.

Así lo reconoce el boricua Tego Calderón, uno de los pioneros del género, que se presentó anoche en Cali, en el concierto del ‘Dream Team’: “El reggaeton llegó para tomarse al mundo, señores, y a los que no les guste el ‘sandungeo’, agarren su pareja y dejénse llevar por el perreo”.

En sus propias palabras

- “Hay numerosos grupos que queremos demostrar que el reggaeton no es algo vulgar. Muchos nos esforzamos por enviar mensajes positivos y hacer canciones sociales”. Jerson, del dúo ‘Yerson & Stward’.

- “Algunos de los grandes del reggaeton, como Vico C, atacan la fórmula facilista de sólo cantarle al sexo. Eso lo demuestra en su canción Desahogo, donde dice que está aburrido de cantar la misma cosa”. Carlos Holmes Mondragón, director de Rumba Stéreo.

Ellos se dejaron seducir

Víctor Manuelle, grabó con Héctor & Tito y Don Omar.

Andy Montañés con Don Omar

Óscar de León, con Tego Calderón.

Jerry Rivera, con Julio Voltio.

Gilberto Santa Rosa y Vico C.

Alejandro Sanz con Calle 13.

Ricky Martin, en su reciente álbum, incluyó temas con Daddy Yankee y Julio Voltio.

Nelly Furtado, con Calle 13.

Aprenda a perrear

Al garete: Sin control.

Babilla: Coraje, valor.

Blin blin: joyas, lujos y brillantes.

Blinblineo: Tener prendas costosas, lujos.

Bellaco/a: Persona que desea tener sexo.

Buduska: chica gorda.

Cangri: jefe.

Cónsul: Es el mejor amigo.

Charro: Ridículo.

¡Eso, perra!: ¡Eso, mami!

Gato(a): Muchacho(a).

Guayando: Bailar bien pegado,

Va sin ‘jockey’: va sin novio.

Mai: Mamita, madre, amiga.

Melones / limones: senos grandes / senos chiquitos.

Perreo: baile de reggaeton.

Pegado: ser famoso en el género.

Pichaera: Cuando se ignora o no se le presta atención a la persona que habla.

Rebuleo: Pelea, discusión.

Sandunguero: Persona que baila reggaetón.

Tiraera: Ataque verbal entre cantantes.

Girlas/felinas: mujeres.




NUESTROS USUARIOS OPINAN
Opinar  
Entrar Chat
Los mensajes listados a continuación corresponden a los lectores.
Elpais.com.co no se hace responsable por el contenido de los mismos.
OTRAS NOTAS DE SECCION
AUC | 3:02 p.m.
Ex jefes paramilitares en huelga de hambre

Cuba | 11:40 a.m.
Fidel Castro no asiste a desfile en su honor

Justicia
Escobar Araújo renunció a su cargo

Balance
Aumentó el desempleo en Colombia
IMPRIMIR
RECOMIENDE ESTE ARTICULO
RECIBA ESTA SECCION
POR EMAIL
COMENTE SOBRE ESTE ARTICULO
VER OPINIONES DE ESTA SECCION


  Copyright © 2005 www.elpais.com.co
Escríbanos: diario@elpais.com.co | Suscripción Impreso | Aviso legal
Diario El Pais S.A. Cra. 2 No. 24-46 Tel. (572) 8987000 Cali Colombia